¿Qué consigues?
Tu cuota de protector nos permite obtener mayor independencia de los organismos y condicionantes públicos a la hora de mejorar nuestros servicios.
Así, podemos desarrollar y financiar proyectos más ajustados a las necesidades y realidades de las familias y personas con discapacidad intectual a las que atendemos y que, en muchas ocasiones, quedan al margen de los objetivos generales.
Como por ejemplo:
- programas de respiro estables que nos permitan potenciar más aún el recurso de los pisos tutelados,
- servicios de emergencia familiar en los que podamos ayudar a la familia y a su familiar con discapacidad en momentos complicados para ellos,
- programas de ocio más completos que puedan incluir actividades altamente demandadas pero no económicamente accesibles a todos,
- programas específicos de formación para el empleo, etc.






